Foto: Fórmula1.com

Adrian R. Huber – Madrid, 5 sep (EFE).- El inglés Lewis Hamilton (Mercedes), líder del Mundial de Fórmula Uno, saldrá primero este domingo en el Gran Premio de Italia, el octavo del año, después de una nueva exhibición en Monza, donde siguió batiendo récords y prolongó una fiesta a la que se unió el español Carlos Sainz (McLaren), que saldrá tercero en el legendario circuito de las afueras de Milán.

Hamilton, séxtuple campeón del mundo, elevó a 94 su propio récord histórico de ‘poles’ en F1, al cubrir los 5.793 metros del mítico circuito lombardo con nueva plusmarca de la pista; al girar en un minuto, 18 segundos y 887 milésimas, 69 menos que su compañero finés Valtteri Bottas. Sainz se unió al festival de las ‘flechas de plata’ -de negro este año, contra el racismo- y saldrá tercero, desde la segunda fila, al lado del mexicano Sergio Pérez (Racing Point).

Mucho se habló de la cancelación, a partir de esta prueba, del ‘modo fiesta’, el cambio del mapa motor que permitía ‘exprimir’ durante unos pocos giros la prestaciones de los monoplazas. Pero sin el citado ‘party mode’, como se le conoce en el idioma del líder, las cosas siguen exactamente igual en la cima de la categoría reina.

Foto: Fórmula1.com

Hamilton no sólo saldrá primero, sino que lo hará después de haber dado la vuelta más rápida de la historia al circuito que más carreras de Fórmula Uno ha albergado: 70, contando la de este domingo.

Y el inglés, que este año aspira a igualar los siete títulos que hasta la fecha sólo ha ganado el alemán Michael Schumacher, apuntará, en el templo de la velocidad lombardo, a su victoria número 90 en la categoría reina. Situándose a sólo una del otro récord histórico del ‘Kaiser’.

Que Mercedes está ante su séptima temporada de dictadura deportiva en la Fórmula Uno resulta obvio. Y este sábado lo volvió a demostrar, coincidiendo con la confirmación del descalabro de Ferrari. Esta vez, en su propia casa.

Bottas, el mejor en el último ensayo -en el que Sainz ya mostró sus intenciones, al marcar el segundo tiempo- batió el récord de pista en la Q2, al convertirse en el primero en bajar del ‘minuto y diecinueve’ en el templo de la velocidad. En una ronda en la que se re-escribió la crónica de una muerte anunciada, en referencia a los Ferrari, agradecidos de que se corra a puerta semicerrada (entrarán 250 médicos y sanitarios, que serán homenajeados por su labor en los peores momentos de la pandemia). Sin la presencia de sus fanáticos seguidores.

El alemán Sebastian Vettel -cuádruple campeón del mundo (2010-13, con Red Bull)-, que ya había caído en la primera ronda (Q1), saldrá decimoséptimo. Su compañero Charles Leclerc, eliminado en la Q2, lo hará desde la decimotercera plaza. Confirmando que están a un paso de repetir el desastre de Bélgica, de donde salieron sin puntos.

Foto: Fórmula1.com

Hamilton demostró su carácter insaciable y, después de haber sido el más rápido en la Q1 y de quedarse a una décima de Bottas en la segunda ronda, le arrebató rápidamente a su compañero el récord de pista que éste había batido minutos antes. En una jornada en la que se cumplieron 50 años del fallecimiento, en este circuito, del austriaco Jochen Rindt: el único campeón mundial de F1 a título póstumo de la historia.

Rindt, que se coronó con Lotus, tras firmar ese año cinco de sus seis triunfos en Fórmula Uno, murió a los 28 años; tras estrellarse en la ‘Parabolica’ -ahora la undécima de las once curvas-, en los entrenamientos del 5 de septiembre de 1970. Días antes de que 30.000 personas lo despidieran en su entierro, en la localidad estiria de Graz. Dejando consternada a Austria, que a partir de su irrupción comenzaría a cobrar gran relevancia dentro de la categoría reina.

Hamilton lo homenajeó a su manera, en una jornada en la que, por detrás de los Mercedes, el mejor fue Sainz, que en Spa-Francorchamps no pudo tomar la salida -por una avería de escapes provocada por un fallo del motor-. En el colmo de las desgracias de una temporada marcada por la mala suerte, en la que el talentoso piloto madrileño sólo ha tenido dos carreras ‘limpias’ de las siete disputadas.

Mercedes y el astro inglés subieron el volumen de la música. Pero en la fiesta tendrán mucho que decir tanto Sainz, como el mexicano Pérez, que parten con las mejores cartas para aspirar a un podio que también buscará Max Verstappen (Red Bull), segundo en el Mundial, a 47 puntos de Hamilton: el holandés sale quinto, desde la tercera fila, desde la que también arrancará el inglés Lando Norris, compañero de Sainz en McLaren.

El hijo del doble campeón mundial español de rallys -y triple ganador del Dakar- de idéntico nombre brilló durante toda una jornada que culminó en una segunda fila de habla hispana, tras otra gran actuación de ‘Checo’, que este año se perdió las dos carreras de Silverstone (Inglaterra) a causa de sendos positivos en covid-19.

Los dos Mercedes dominaron las tres sesiones de la cronometrada principal. Pero el bravo piloto tapatío fue tercero en la Q1, con Sainz cuarto. Antes de que intercambiaran en la segunda ronda unas plazas que confirmaron en la Q3, reservada a los mejores diez.

Al final, los dos se quedaron a ocho décimas del líder del Mundial: el español, a 808 milésimas; el mexicano, a 833. Hamilton subió el volumen de la música. Pero este domingo, en Monza, tanto Sainz, como Pérez aspiran a seleccionar canción.