El Celta realizó una primera parte magnífica, con un gran desgaste y un fútbol espléndido que mereció premio, como en un gran remate de Charles que repelió el palo. La segunda, más equilibrada fue también intensa y disputada y los célticos acusaron el esfuerzo en el tramo final. Al final, empate escaso para los méritos de los locales, pero valioso punto.

 

celta   0 – 0 ATH Bilbao
R.C.Celta: Yoel, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny, Krohn-Dehli, Álex López (Nolito, min.63), Rafinha, Orellana, Santi Mina (Augusto, min.54) y Charles (Mario Bermejo, min.81) Athletic Club: Iraizoz, De Marcos, Gurpegui, Laporte, Balenziaga, Mikel Rico, Iturraspe, Muniaín, Ander Hererra (Iraola, min.89), Susaeta (Ibai, min.74) y Aduriz (Kike Sola, min.65)

Árbitro: Del Cerro Grande, del comité madrileño. Amonestó a Mikel Rico, Iturraspe, Herrera 

Campo: Balaídos, 17.880 espectadores. Antes del comienzo del partido se guardó un minuto de silencio en memoria del ex directivo del Real Club Celta entre los años 1978 y 1982, Guillermo Rey Peniza, recientemente fallecido.

 

 

Buen arranque del Real Club Celta en un partido intenso y de elevado ritmo. A los 14 minutos llegó la primera ocasión para los celestes, un buen cambio de juego de Orellana y un remate de volea de Santi Mina que salió muy cerca del palo derecho de Iraizoz. Buena jugada celeste en un partido sin espacios, con las defensas bien plantadas y mucha presión en el centro del campo.

 

Charles lanzó alto poco después en una nueva llegada del conjunto local, muy concentrado y eficiente. A los 24 minutos, gran pase en profundidad de Rafinha a Charles, quien se quedó solo ante el meta rival, pero el colegiado señaló fuera de juego que no parecía.

 

El Celta estaba realizando un juego magnífico en esa fase del choque, con el Athletic metido atrás e incapaz de salir. Iraizoz evitó un tanto de Rafinha a los 28 minutos tras una gran jugada por la izquierda. El portero rival desvió como pudo el remate del celeste.

 

El palo evitó el gol, más que merecido, de un gran Celta a los 42 minutos de juego. Charles remató con violencia y la madera repelió el cuero con el meta batido. La primera mitad acabó con un injusto empate para los celestes, que realizaron un gran esfuerzo y un juego espectacular para superar por completo a un gran rival.

 

Tras la reanudación, el Celta mantuvo la intensidad y el dominio del partido, aunque poco a poco el Athletic logró ir equilibrando el choque y llegando de manera esporádica. Los celestes parecían acusar el enorme desgaste de la primera mitad.

 

No había apenas ocasiones y sí una feroz lucha en el centro del campo. Los célticos pudieron ganar el partido en el último instante con un cabezazo de Mario Bermejo que rozó el larguero. No pudo ser, pero la afición, espléndida, disfrutó de un equipo valiente, intenso y con un fútbol brillante al que despidió con una gran ovación. El Celta sigue creciendo.

Fuente: celtadevigo.net

Foto: Foto: Diego Pérez