Fotos: © Sportcoeco.

Ficha técnica

Club Balonmán Atlético Guardés (18+11): África Sempere (3), Sandra Santiago (3), Martina Mazza (3), Lorena Pérez, Estefanía Descalzo, Miriam Sempere, Paulina Pérez (6), Patrícia Lima (2), Rosario Urban (2), Paula Arcos, Carla Gómez (1), Marisol Carratú, Erika Rajnohová, Sarah Valero (2), Laura Morais  (3) y Daniela Moreno (4).

San José Obrero Lanzarote (9+11): Esther Cabrera (1), Melania Cabrera (1), Nabila Harchaquin, Nagore Saenz, Sara de León, Alicia Torres (2), Gema Trujillo (2), Aleksandra Orowicz, Celia López (2), Gabriela Romero (4), Gabriela Pessoa (5), Priscila dos Santos (2), Paula Robayna, Ana Marín y Miriam Paez (1).

Resultado cada 5’: 2-0, 7-0, 10-2, 12-3, 15-6, 18-9 (descanso), 20-11, 24-14, 25-15, 26-16, 27-19, 20-26 (final).

Árbitros: Adrián Rodríguez Valdés y Francisco Fernández Herrero (Asturias). Excluyeron por parte de las locales a Mazza, Buforn y Arcos; y de las visitantes a Sara de León.

Incidencias: partido correspondiente a la Jornada 13 del Grupo A de la Liga Guerreras Iberdrola disputado en A Sangriña con público. Asistieron el alcalde de A Guarda, Antonio Lomba; la concejala de Deportes, Montse Magallanes; el diputado provincial, Gorka Gómez; y el secretario xeral para o Deporte, José Ramón Lete Lasa.

Dicen que las alegrías cuando se comparten valen doble. Y ese es el sentimiento que inunda al Guardés ahora mismo tras haber celebrado por primera vez en lo que va de 2021 una victoria con su afición. El público regresaba esta tarde al ‘Inferno’ de A Sangriña y ha podido disfrutar del Guardés ganando al CICAR Lanzarote Ciudad de Arrecife por 29-20 (18-9 al descanso) en un partido correspondiente a la jornada 13 de la Liga Guerreras Iberdrola. A Sangriña va carburando poco a poco y seguro que se convertirá de nuevo en un apoyo fundamental para el equipo de Prades.

Con el calor del público el Guardés se vino arriba. Se puso el mono de trabajo, se transformó en un auténtico vendaval y en poco más de diez minutos ya tenía el partido encarrilado. Minuto 11:28 y el marcador ya lucía un contundente 9-0 a pesar de los esfuerzos de David Betancort de detener la sangría (TM en el 5:12 tras el 3-0 de inicio). Una contundente defensa y mucho atino de cara a portería fue la clave para que el Guardés se asegurase la victoria en los primeros compases. Un guion similar a lo ocurrido en partidos muy recientes.

A partir de ahí: rotar, dosificar y gestionar una renta que se movió en todo momento entre los 9-10-11 goles (Min.28:41, 18-7; Min.38:44, 24-13…) hasta que el cronómetro llegó a los sesenta minutos de partido. Quizá el castigo fue excesivo para el equipo lanzaroteño, que a pesar de ir a remolque todo el encuentro, dejó muchos destellos de calidad, como los potentes lanzamientos de Gabriela Romero, la ex del Guardés, o las paradas de Orowizc bajo palos. A pesar de lo abultado del marcador (al final, 29-20), en la grada la afición disfrutó animando de nuevo a sus jugadoras. El ambiente, por fin caluroso y que tanto se echa de menos esta temporada, dejó el reencuentro de los socios, el regreso de la peña O Inferno a su esquinita… y esa celebración coral tan típica de A Sangriña.

Para deleite de los aficionados guardeses, Prades dio movimiento al banquillo y también a los sistemas defensivos y ofensivos: 5:1 con Sempere en el avanzado, 6:0 contundente, la dupla Sempere-Gómez como doble pivote… Y, por seguir sumando alegrías a la tarde de hoy, Martina Mazza regresó tras una larga lesión y se desquitó anotando tres goles y arrancando unos cuantos aplausos. La alegría dura en el Guardés ya varias semanas encadenando cuatro victorias consecutivas en Liga… y como anécdota, el liderato virtual en el Grupo A a falta de que se complete mañana la jornada 13 y el resto de rivales se pongan al día con sus partidos aplazados. Que la alegría… dure más.