Aspas regresa a tiempo para salvar al Celta

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Foto: Harpagornis [CC BY-SA 4.0], from Wikimedia Commons

La vuelta de Iago Aspas se presume necesaria para que los vigueses cambien de dinámica y retornen a la senda de las victorias. Durante su periodo de baja, el equipo gallego no ha sumado ni un punto de nueve posibles y el descenso asoma peligrosamente a solo uno de distancia.

 

El Celta de Vigo vive tiempos de incertidumbre. La realidad deportiva dista mucho de la esperada en pleno verano cuando se confía, después de dos temporadas, en volver a luchar por las plazas de la Europa League, pero lo cierto es que de candidato a los seis primeros puestos ha pasado a ser uno de los conjuntos inmersos en eludir el descenso, tal y como pronostican las cuotas en WilliamHill.es y otras webs especializadas. Y es que la dinámica es poco esperanzadora con cuatro derrotas en los últimos cinco compromisos y ningún triunfo en el casillero en este 2019. De hecho, el Celta se mantiene fuera de las plazas de descenso gracias a un favor de la Real Sociedad, que sacó un empate de su visita al campo del Rayo Vallecano, tercero por la cola.

 

El de Moaña reaparecerá contra el Valladolid

Foto: Harpagornis [CC BY-SA 4.0], from Wikimedia Commons

Los vigueses vivirán una nueva final contra el Real Valladolid en el José Zorrilla ante un rival directo y, por suerte, será con Aspas sobre el terreno de juego. El delantero sufrió una lesión muscular en el Camp Nou que le ha impedido participar en los tres últimos compromisos del Celta contra el Athletic Club, el Rayo y el Villarreal, que se saldaron con tres tropiezos. Dicho de otra manera, el Celta tiene una dependencia absoluta en su máximo artillero.

 

Su presencia sobre el campo da otro aire al ataque. Con Aspas, el Celta genera más peligro e infunde más respeto. Una teoría que se ve reflejada en números. El de Moaña es el máximo goleador del Celta con 10 goles anotados y lidera, pese al periodo de baja, la lista de artilleros nacionales, con uno de ventaja sobre Borja Iglesias. Pero Aspas es algo más que un delantero al uso. Sus arrancadas, desmarques y cambios de ritmo facilitan que otros compañeros lleguen con asiduidad al área desde la segunda línea y aporten más a nivel ofensivo.

 

 Además, su sola presencia en el once altera el enfoque de un partido por parte del adversario. Así se entiende que cuando juega Aspas el Celta encaje menos que cuando no está. La media de tantos en contra asciende a 2,66 sin el internacional por España y no pasa del 1,54 cuando participa. Tiene también la capacidad de hacer mejores al resto. Hasta finales de 2018, Maxi Gómez, autor de nueve dianas, presentaba una media de goles más que reseñable, pero sin la ayuda de Aspas parece que se le ha olvidado marcar, y en el último mes de competición solo ha visto puerta en una ocasión y ha sido desde el punto fatídico.

 

En pocas palabras, Aspas es el alma de un Celta que precisa más que nunca de su líder espiritual para salir de una situación compleja. El de Moaña ya está recuperado de su última lesión y acudirá al rescate de los suyos ante el Valladolid, partido clave para los intereses de los célticos.