El campeonato de la Península Ibérica puso punto y final a un fin de semana de ciclismo de primer nivel en Ourense. La quinta edición de una cita que reunió a los mejores equipos de España élite y sub 23. 200 corredores, el máximo permitido, en dos carreras duras y exigentes.

Fernández, en lo alto del podio con el trofeo de vencedor. (Foto: X. FARIÑAS)

                                       Fernández, en lo alto del podio con el trofeo de vencedor. (Foto: X. FARIÑAS)

El tarraconense Airan Fermández, del equipo Bicicletas Coluer, fue el vencedor de la carrera. Una prueba con salida y línea de llegada en Castrelo de Miño después de 123,8 kilómetros de recorrido, a una media de más de 44 kilómetros a la hora. Fernández culminó con éxito una larga escapada, con Unai Elorriaga, segundo, y con su propio compañero de equipo Jordi Simón. La victoria la resolvió claramente Airan Fernández a su favor al sprint.


LA OTRA CARRERA

Una vez más el lunar del fin de semana fue la actitud de la Federación gallega, que puso en riesgo la disputa de la Volta ao Ribeiro al no presentarse dos de los árbitros que debían dirigir la prueba. ‘Ha sido triste, penoso. Se me cae la cara con la vergüenza. Es una persecución personal contra Carlos Moure y no hay nada que hacer’, asegura el impulsor de la Volta ao Ribeiro, Francisco Levoso. Y va más allá: ‘No se debe opinar en caliente pero ahora mismo pensar en la próxima edición es imposible porque diría que no la habrá. Estamos ya muy cansados con la actitud de la Federación gallega de ciclismo’.

Las únicas sombras de un fin de semana en el que Ourense protagonizó el ciclismo nacional.

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