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A Coruña, 28 jul (EFE).- La entidad financiera Abanca ha pasado de máximo acreedor del club a principal accionista después de que los socios dieran su respaldo a la propuesta del Consejo de Administración de que el banco capitalice 35 millones de euros de deuda, aunque dentro del órgano de dirección uno de sus miembros, Miguel Otero, que ha sido cesado, incitó a votar en contra.

Otero intervino desde el atril en la formulación de cuestiones previas a la Junta de Accionistas y minutos después el presidente del club, Fernando Vidal, propuso incluir en el orden del día su cese como consejero, ya que hasta ahora no podía destituirle puesto que eso solo lo pueden hacer los socios en una Asamblea. El 82,21 por cien de los socios respaldó su salida.

El, a la postre, exconsejero, cifró la obligación de pago del club gallego en 20 millones de euros menos de lo señalado por el club, unos 91 millones de euros, y recomendó a los accionistas votar en contra de las tres ampliaciones de capital que figuraban en el orden del día de la Asamblea por un total de 70 millones de euros.

De ellos, 35 corresponden a Abanca, en dos capitalizaciones de deuda, una por 30 millones y otra de 5, lo que permitirá al Deportivo recudir el crédito pendiente con el banco, que se aproximaba a los sesenta millones.

La tercera ampliación de capital estará abierta a los socios del Deportivo y, posteriormente, al resto de aficionados, entre el 1 de agosto y el 4 de octubre, por 35 millones de euros y, de ella, dependerá el porcentaje final del capital social que controlará Abanca, entre un 44 y un 78 por cien.

El consejero José Luis Queijeiro aseguró que la «prioridad esencial» del órgano de dirección del club con estas ampliaciones es «reducir la estructura de la deuda del club mediante la capitalización».

La Junta, que había sido convocada inicialmente para mediados de marzo y tuvo que ser suspendida por el estado de alarma, se celebró con medidas sanitarias (distancia entre los abonados y uso obligatorio de mascarilla) y en ella estuvieron presentes 184 accionistas y otros 2.861 representados.

Entre todos alcanzaron el 42,81 por cien de quórum y, por tanto, se superó el 25 por cien necesario para que pudiera ser validada y más del 96 por cien respaldaron las ampliaciones de capital.

El presidente, Fernando Vidal, introdujo la Junta, que no dudó en calificar de «muy importante en estos momentos» y para el «futuro del club».

El dirigente reconoció que el club tiene una «situación a nivel deportivo» que a «todos» les preocupa porque ha descendido a Segunda B, a expensas de lo que suceda fuera de los terrenos de juego, con los recursos que ha presentado por su partido suspendido con el Fuenlabrada.

«Entre todos, juntos, podemos sacar este partido adelante», indicó el presidente antes de que el consejero díscolo expusiera sus cuentas del Deportivo, según él, con irregularidades, incluso «con la existencia en una libreta paralela de anotaciones por 4.247.000 euros no reflejados en la tesorería».

Además, Otero, que pondrá su investigación en manos de la fiscalía, afirmó que en las cuentas figura una deuda de 4,46 millones de euros que fueron ganados en enero de 2020 en el Tribunal Supremo a una empresa «vinculada a LaLiga y Javier Tebas», presidente de la patronal, y otros siete millones con jugadores que estaban en la plantilla en 2013 y que están satisfechos.

Cifras sobre las que también habló el exasesor jurídico del club en la etapa de Augusto César Lendoiro como presidente, Germán Rodríguez Conchado, quien fue contundente en el inicio de su exposición en el turno de ruegos y preguntas: «Nos acaban de robar el club».

«Abanca sola, sin contar con nadie, podrá hacer lo que quiera. Todo lo que quiera. No pintamos nada. Ni siquiera el Consejo pinta nada. El que tendrá que decidir quién va a estar en el Consejo será Abanca. Hoy se acaban 114 años de historia de un club que ha pertenecido a los socios», expuso.

Conchado, además, consideró que la capitalización de Abanca es la «guinda» de un proceso que comenzó con la, en su opinión, «lamentable y fraudulenta» ampliación de capital que propuso Tino Fernández y que acabó en 2017.

«A partir de entonces, el club empezó a ser de seis personas», entre ellos el entonces dirigente, que pasó de 1.266 a 9.998 acciones, según las cifras que maneja Conchado.

Fernando Vidal aseguró que el club debe dinero a la empresa Audiovisual New Aged, a la que se había referido otero, y dijo que las cuentas están respaldadas por tres auditorías.

Otros accionistas utilizaron su turno de preguntas para criticar al presidente de LaLiga, Javier Tebas, al que responsabilizan de propiciar que el Fuenlabrada viajara a Galicia con varios casos positivos de COVID-19 en la plantilla y de suspender solo el partido entre el club madrileño y el Deportivo en una jornada que tenía horario unificado y que se acabó disputando.