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Deportivo Alavés: Pacheco, Kiko Femenía, Laguardia, Feddal, Theo, Marcos Llorente, Manu García, Ibai (Vigaray, min. 86), Camarasa, Toquero (Édgar, min. 78, Alexis, min. 93) y Deyverson.

RC Celta: Sergio Alvarez, Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny, Radoja, Marcelo Díaz (Guidetti, min. 82), Hernández, Wass (Rossi, min. 85), Bongonda (Sisto, min. 73) y Aspas.

Goles: 1-0: min. 81, Édgar Méndez

Arbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Mostró amarilla a Feddal y Theo por parte del Alavés y a Iago Aspas y Marcelo Díaz por parte del Celta.

Incidencias: Partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey disputado en Mendizorroza ante 19.307 espectadores.

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La bautizamos como la final de la ilusión, como una final entre dos humildes, que se habían colado en una cita en la que, seguramente, no estaban invitados, pero el fútbol quiso que Deportivo Alavés y RC Celta llegasen a semifinales, superando rivales, dejando piedras en el camino y en especial, soñando. Soñaban con una final 16 años después, porque habían pasado tantos años de aquel 2001, cuando unos cayeron en UEFA ante el Liverpool y otros en Copa ante el Zaragoza. Destinos unidos los de estos dos equipos.

 

El Alavés sale más enchufado pero Aspas despierta al Celta

El choque arrancó con inicio local. Los de Pellegrino salieron a jugar, a mantener la posesión y a llevar el peso del encuentro. Los de Berizzo salieron muy incómodos, estuvieron lejos del fútbol que nos han acostumbrado, pero aún así, lucharon. Ahogaban en la presión los locales y generaban las primeras ocasiones de peligro, con un Toquero que estuvo inmenso y con Camarasa e Ibai Gómez volcándose en tareas ofensivas.

Toquero tuvo la primera tras un centro de Ibai, pero su remate se marchó fuera. Sin tiempo para reponerse, Deyverson volvía a apuntar, pero no calibraba bien la mira. Sufría el Celta, que con el paso de los minutos se sentía más cómodo e iba haciéndose con la mitad de la posesión. Respondían los olívicos a los acercamientos locales y lo hacían por mediación de su referencia. Wass servía para Aspas, que rompía a Feddal, pero su gran remate, se encontraba con una mano magistral de Pacheco, que hacía respirar a la parroquia local.

El partido entraba en un tú a tú y aunque los locales ponían un muro inexpugnable, Aspas lo intentó nuevamente, tras encontrarse un balón muerto para un mano a mano. El de Moaña probó la vaselina y con Pacheco ya batido, el cuero se iba por encima del larguero. No se quedó atrás el Alavés, que pudo anotar por mediación de Ibai, pero su lanzamiento de falta se marchó alto por centímetros, tan pocos, que hasta rozó el larguero.

 

El Alavés mete una marcha y el Celta se desinfla

Tras el paso por vestuarios, los locales salieron a por todas, buscaron su gol y se volcaron sobre la meta rival. Toquero, tan criticado en ocasiones por su calidad, se envistió el traje de trabajo y se batió el cobre con los zagueros vigueses. Los minutos pasaban y los vitorianos se volcaban sobre la meta de Sergio. Los olívicos estaban embotellados y se defendían, desviando balones a saque de esquina y buscando la contra, en la que generaban peligro.

Se volcaban los locales, pero Deyverson, Ibai, Toquero, Laguardia o Camarasa, no acertaron a ver portería. Tampoco Wass, libre de marca, que enviaba su remate fuera. Ibai tuvo otra clamorosa, pero su disparo se marchaba por milímetros rozando el poste de la meta visitante.

Y cuando aparecía que nos dirigíamos a la prórroga, apareció Edgar Méndez. En una jugada sin aparente peligro, tras un balón largo sacado por la zaga, llegaría el gol de la eliminatoria. Camarasa peinaba y el cuero le caía a Edgar, que tras romper a dos rivales, fusilaba a Sergio. Estallaba Mendizorroza cuando restaban 10 minutos para el final.

Y de ahí al final, poco más. Berizzo se fue al ataque total y Pellegrino introdujo hombres defensivos. 6 minutos de descuento y el marcador no se movió. La ilusión se la queda el Alavés para la final, nuestro digno representante antiduopolio. Al Celta se le rompe su sueño copero, pero aprenden la lección. Ahora aguarda la Europa League.

Enhorabuena por este hito a la gran familia del Deportivo Alavés y mucho ánimo hermanos del Celta, en especial a los que haréis el viaje de vuelta. ¡VIVA EL FÚTBOL HUMILDE!

 

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