Obradoiro 86-84 Andorra || El Obra se sobrepone a la adversidad

 

Rio Natura Monbus Obradoiro 86: McConnell (14), Dulkys (5), Bendzius (20), Whittington (23), Pustovyi (3) – quinteto inicial – Castro (-), Matulionis (5), Llovet ( 5), Yusta (8), Pechacek (3), Cárdenas (0) y Pozas (0).

Morabanc Andorra 84: Albicy (11), Walker (5), Navarro (11), Burjanadze (18), Shermadini (13) – quinteto inicial – Schreiner (0), Stevic (16), Colom (0), Jelinek (7), Czerapowicz (0) y Antetokounmpo (3).

Árbitros: José Antonio Martín Bertrán, Luis Miguel Castillo y Antonio Sacristán. Eliminaron por faltas a Artem Pustovyi y Shayne Whittington, del Rio Natura Monbus Obradoiro.

Parciales: 14-14, 19-9, 10-21, 18-17, 9-9 y 16-14.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 22 de la Liga Endesa, disputado en el Multiusos Fontes do Sar ante 4.85 espectadores.

 

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El baloncesto le debía una tarde como la del sábado al Rio Natura Monbus Obradoiro. Un equipo acostumbrado a batirse en la adversidad, pero masacrado esta temporada por el infortunio, con las graves lesiones de Alberto Corbacho y Txemi Urtasun, que ocupan la enfermería desde principios de temporada, a quienes se unió durante la semana el joven Rosco Allen, KO hasta final de curso tras una fractura en la tibia. Además, a los gallegos siempre les había salido cruz en los finales apretados. Hasta el sábado de Carnaval, cuando el Rio Natura Monbus Obradoiro se disfrazó de milagro.

Combatió hasta la extenuación el combinado de Moncho Fernández, superando uno a uno todos los reveses que le deparó el partido. Por un lado se sobrepusieron al acierto de Stevic y Burjanadze y por otro a los problemas de faltas de los bases primero y de los pívots después. Acabó el Rio Natura Monbus Obradoiro sin sus dos referencias interiores, atacando en la última jugada de la segunda prórroga con dos pequeños, Pozas y McConnell, dos tiradores, los lituanos Dulkys y Bendzius, y el joven Yusta. Pero la pizarra de Moncho Fernández superó cualquier problema. McConnell conectó con Bendzius para sentenciar al Morabanc Andorra tras cincuenta minutos épicos.

Fue una contienda muy disputada, con dos equipos que arrancaron erráticos, con las defensas siendo protagonistas y los ataques densos, sin puntería. Con el paso de los minutos mejoraron las prestaciones ofensivas, con un Rio Natura Monbus que jugó con sangre fría y mucha cabeza en las dos prórrogas, guiados por Bendzius (20 puntos y 20 de valoración) y Whittington (23 puntos, 11 rebotes, 25 de valoración), bajo la batuta del infatigable Mickey McConnell, hombre record, con 43 minutos y medio sobre el parquet, una cifra que no había registrado hasta la fecha ningún jugador vistiendo la camiseta obradoirista.

Con Rosco Allen lesionado, tiró Moncho de Shayne y Artem para edificar el juego interior. El americano pronto comenzó a sumar puntos y a descoser el juego interior de Andorra. Solo las faltas personales pudieron parar el eficaz despliegue del americano. Fue entonces cuando tuvo minutos Pechacek. Respondió el checo, batallador en ataque y muy trabajador en defensa, peleando de tú a tú con el potente Shermadini. Supo Sar reconocer el esfuerzo del pívot checo, muy aplaudido en la primera ocasción en que fue sustituido.

Los hombres de Peñarroya, tras su participación en la Copa del Rey, empezaron viendo aro desde el 6’75 y se fueron diluyendo con el paso de los minutos. Tuvieron que ser rescatados por el siempre preligroso Navarro y por el contundente Antetokounmpo. Thanasis taponó a Bendzius y empató con un dos más uno. A partir de ese momento, su aportación fue decreciente (14-14).

El segundo cuarto permitió ver una gran versión del Rio Natura Monbus Obradoiro en ambos lados de la cancha. Impecables en defensa, limitando enormemente las virtudes ofensivas de los andorranos, y muy solventes en ataque, los gallegos abrieron una brecha de diez puntos.

Fueron tres los protagonistas de los diez buenos minutos obradoiristas. Tres gladiadores que llevaron a la escuadra santiaguesa a una cómoda renta antes del descanso: Nacho Llovet, Osvaldas Matuliones y Santi Yusta. Los dos primeros ajusticiaron al equipo del Principado desde lejos, y Santi atacó con su versión más descarada el entramado defensivo tejido en la zona andorrana.

Defendía muy bien el quinteto obradoirista, dejando en solo nueve puntos al Morabanc. La única mala noticia llegaba en forma de faltas.  Antes del descanso Whittington y Pozas acumulaban tres (33-23).

 

Disfrutaba el Fontes do Sar de la aguerrida versión de sus jugadores, épicos y sacrificados para sobreponerse a las adversidades. Pero en la reanudación, el Morabanc Andorra saltó a la cancha con ánimo de asaltar el feudo gallego y aprovechar la coyuntura. Mejoraron en defensa los visitantes, Pustovyi y Whittington cometieron la cuarta falta personal y poco a poco limaron las diferencias y volteraron el marcador. Triangulaban mejor los del Principado, siendo capaces de encontrar a hombres liberados. Burjanadze y Shermadini por dentro, Jelinek y Navarro atacando, firmaron el remonte (43-44).

Pintaban bastos para el Rio Natura Monbus Obradoiro después de los triples de Jelinek y Albicy en las primeras acciones del último cuarto. Además, emergió la mejor versión de Stevic, discreto durante buena parte del encuentro, pero demoledor con ocho puntos en el tramo final de la noche.

Pero guardaba varios ases en la manga Moncho Fernández. Mantuvo la batuta de la orquesta en manos de Mickey McConnell, que respondió con creces a la confianza del técnico de Pontepedriña. El base se sacó de la chistera un triple y un dos más uno, manteniendo al Rio Natura Monbus en órbita. También contaba Moncho con el potente Whittington, magistral aguantando con cuatro faltas y contundente en la parcela ofensiva. A los sabidos problemas de faltas de los pívots gallegos se unió el golpe de Llovet. Pero supo hacer del mal una oportunidad Moncho, situando a Bendzius de cuatro. El lituano acabó siendo demoledor.

El partido se dirigió hacia otro final dramático, y de nuevo los fantasmas de derrotas anteriores planearon por el Fontes do Sar. Pero el obradoirismo no estaba por la labor de doblar la rodilla. Y dio todo y más para salir airoso del desafío. Tuvieron que sufrir lo indecible los santiagueses, durante 22 interminables segundos, los que agotó Andorra para jugarse el último ataque. Los obradoiristas contuvieron la respiración con los lanzamientos sobre la bocina de Navarro y Schreiner. Pero ambos tocaron aro y salieron. Era tiempo de prórroga. La primera (61-61)

Burjanadze se echó a los andorranos a la espalda en este tiempo extra, acertado desde lejos y solvente en la pintura, ayudado por Albicy, poco antes de la definitiva expulsión de Pustovyi. Todavía quedaba en el parquet Whittington, incombustible, necesario para volver a firmar las tablas. Cinco minutos extra de baloncesto (70-70).

Siguió percutiendo Burjanadze y se volvió a desatar Stevic. El intercambio de canastas era constante, porque las réplicas las firmaban Bendzius y Whittington. El americano desniveló la balanza con un triple, y el lituano sentenció el partido jugando por dentro y arrastrando a un impotente Schreiner. La jugada definitiva, diseñada por Moncho Fernández, culminada por el propio Bendzius, sirvió para dejar el partido amarrado. Solo faltaba una defensa. Seis segundos dramáticos. Aguantó el Rio Natura Monbus. Falló el Morabanc Andorra. Y Sar explotó.

Explotó porque llegaba la sexta victoria de la temporada. Saltó de júbilo porque el Rio Natura Monbus Obradoiro ganó en un partido épico. Celebró a lo grande porque los obradoiristas se volvieron a sobreponer a una nueva adversidad. Y creyeron, otra vez más, porque el equipo es irreductible. Va en el ADN obradoirista trabajar y remar contra viento y marea. Y en el sábado de Carnaval, el Rio Natura Monbus Obradoiro se disfrazó de milagro.

El próximo partido que el equipo jugará ante su afición será el sábado 18 de marzo, a las 19.00 horas, momento en el que recibirán en Sar al Real Madrid.

 

Íñigo Caínzos – Obradoiro CAB

Foto: Felipe Gonzo 

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